José Cebula, educador de la juventud y mártir del ministerio sacerdotal (1902-1941). Su fiesta, el 9 de mayo.

 

         Nació en Malnia, región meridional de Polonia, el 23 de marzo de 1902. Recibe a Jesús-Eucaristía por primera vez a los 12 años, el 24 de mayo de 1914. En 1916 se incribe el Instituo de Magisterio (Königliche Katholische Präparanden Anstalt) de Opol. Se barrunta ya su vocación de educador. Dos años después, en diciembre de 1918, debido tal vez al esfuerzo intelectual (estudia en una lengua que no es la suya), cae gravemente enfermo y se ve obligado a interrumpir sus estudios. El médico le diagnostica pleuresía. Tal vez fuera tuberculosis. Vuelve a Polonia, donde es operado con éxito.

            SE ENCAMINA HACIA LA VIDA RELIGIOSA Y  EL SACERDOCIO

     En septiembre de 1920 va en peregrinación al santuario mariano de Piekary, donde se entrevista con el P. Pawolek que le orienta hacia los Oblatos. Una vez consegudio el certificado de madurez (reválida), el 14 de agosto de 1921 comienza el noviciado en Markowice. Hace la primera profesión el 15 de agosto, fiesta de la Asunción de la Sma. Virgen, del año siguiente y se va a Lieja para proseguir su preparación al sacerdocio. Su estancia en Bélgica es de solo un año. Terminará sus estudios en su país natal y será ordenado sacerdote en Markowice el 5 de junio de 1927.

          SUPERIOR Y ANIMADOR DEL SEMINARIO MENOR

     Con 29 años es nombrado Superior del Juniorado de Lubliniec. Durante seis años animará aquella escuela apostólica y lo hace tan bien que en 1936 lo proponen como Superior Provincial de Polonia. Propuesta inquietante, que su timidez y humildad le empujan a rechazar.

          MAESTRO DE NOVICIOS

     El 1º de agosto de 1937 lo instalan como Superior y Maestro de novicios en Markowice y al año siguiente es elegido por sus hermanos oblatos como Delegado para participar en el Capítulo General, al que sin embargo no podrá asistir por enfermedad. El 1º de septiembre de 1939 el ejército alemán invade Polonia. Los escolásticos oblatos de Obra y Krobia huyen de los nazis. Se encaminan hacia el este, y se refugian eventualmente en Markowice, acogidos por el P. Cebula. Prosiguen su fuga hacia Koden y se van con ellos 25 oblatos de la comunidad del noviciado. 


          LOS NAZIS ENTRAN EN LA ESCENA

     El 8 de septiembre de 1939 un grupo de paracaidistas alemanes es diezmado por las tropas polacas en la región de Markowice. Viene la policía de la Seguridad y poco después la Gestapo, que registra el convento, ponen bajo arresto en su propia casa a todos los Oblatos y los obligan a tomar parte en los trabajos forzosos, en la granjas alemanas de la región. Por si hubiere intentos de fuga, tres padres son retenidos como rehenes. Entre ellos el P. Cebula. El 1º de octubre de 1940 se instalan en el convento los colonos alemanes y el 1º de noviembre las juventudes hitlerianas ocupan toda la casa. Los Oblatos tienen que ser acogidos por las familias del entorno. Un mes más tarde se permite al P. Cebula, sólo a él, residir en el convento y le reservan un reducido habitáculo. 

          MÁRTIR DE SU SACERDOCIO

     Desde allí, a pesar de la prohibición expresa y tajante, bajo pena de muerte, éste apóstol imperturbable sigue ejerciendo el ministerio sacerotal en la clandestinidad. Una denuncia lo delata y será la causa formal para enviarle, el 18 de abril de 1941, al campo de concentración de Mauthausen. Lo extenuarán físicamente, obligándole a transportar rocas pesadas. Pero sobre todo moralmente. Sus verdugos se burlan de él, obligándole a cantar textos sagrados de la Misa. Un día se encara con ellos y les dice que Dios les pedirá cuentas de ese escarnio. Furibundos, le dicen que huya (era la estrategia seguida para disparar a los prisioneros por la espalda y justificarse, porque "se daban a la fuga") y lo acribillan con ráfaga de metralla. Cae de bruces en un charco de sangre. Pero según, testigos oculares, el P. Cebula aún seguía vivo cuando lo metieron en el crematorio. Así culmina el testimonio de fe de este mártir del sacerdocio.

          PROCESO DE BEATIFICACIÓN

     Se abre el 26 de enero de 1992 y concluye el 13 de junio de 1999 con su Beatificación,  junto con otros 107 mártires de la fe, solemne ceremonia presidida en Varsovia por Juan Pablo II.



PARA SABER MÁS:

JÓZEF CEBULA  O.M.I., Biografía rigurosa, escrita por Józef Pielorz o.m.i., Écrits Oblats, Roma 2000. Hay versión inglesa, y por supuesto, varios escritos en polaco.
         En la foto inferior, los Oblatos de Polonia celebran en Markowice la Misa de acción de gracias por la Beatificación. Preside Mons. Eugeniusz Juretzko, OMI, Obispo de Yokadouma (Camerún). Entre los concelebrantes, el P. Guillermo Steckling, Superior General de los OMI.